IDOLOS-IMAGENES

http://www.apologeticacatolica.com Diálogo actuado entre un cristiano católico y un hermano «esperado». TEXTO del video en: http://es.gloria.tv/?media=400890 ~San Juan Damasceno defendía el uso de las imágenes en las iglesias diciendo: «lo que la Biblia es p... [+]
http://www.apologeticacatolica.com Diálogo actuado entre un cristiano católico y un hermano «esperado». TEXTO del video en: http://es.gloria.tv/?media=400890 ~San Juan Damasceno defendía el uso de las imágenes en las iglesias diciendo: «lo que la Biblia es para las personas instruidas, lo es la imagen para los analfabetos; y lo que es la palabra para el oído, lo es la imagen para la vista». (Defensa de los iconos, Discurso 1, PG 94,1248). Resultan ser como el «catecismo de los pobres». ~Son expresión estética de la fe que profesa la Iglesia. ~Los primeros cristianos tenían imágenes en las catacumbas: el pez, Cristo como buen pastor (cargando una oveja sobre sus hombros), el pavo real (símbolo de inmortalidad) etc. ~En la Carta Apostólica «Duodecimum Seculum» el Papa Juan Pablo II habla sobre las imágenes,.. Entre otras cosas dice que sirven para sostener la oración y la devoción de los fieles... el honor tributado a la imagen va dirigido a quien representa...También recordando a los iconoclastas de la antigüedad que querían destruir toda imagen (siglos V,VII y VIII), dice que su error estaba en poner en duda la visión cristiana de la realidad de la Encarnación: que Dios se ha hecho carne, visible, palpable (1 Jn 1,1; Col, 1,15; Jn 1,14; Jn 1,29), que así es su plan salvífico. ~Por esto último que cito del Papa, puedo preguntar: ¿si Dios ha querido hacerse visible y palpable, qué autoridad tenemos nosotros para querer "espiritualizar" el culto, prohibiendo las imágenes? ~También se suele acusar a los católicos por el hecho de llevar las imágenes en procesión... podemos citarles 2 Sam 6, donde el rey David y todo el pueblo llevan con música, cantos y baile el arca de la alianza. ~Como dicen que "adoramos" las imágenes porque las tocamos, besamos y nos inclinamos ante ellas... si eso es "adorar" para ellos, entonces podemos preguntarles: ¿Usted adora a Dios?... dirá que Sí... Entonces, ¿usted lo ha besado, lo ha tocado con sus manos?... Porque si no, entonces usted no adora a Dios (¡!)...o acaso usted ¿si besa y toca a su esposa? ...entonces usted es un ¡idólatra! ... Y si usted estuviera paralizado, como no podría inclinarse...jamás podría adorar a Dios (¡!)... Así dejamos claro que «adorar» no es un conjunto de actitudes externas, sino una intensión o actitud interna, la cual es invisible para los demás. Juzgan por apariencias. ~En cuanto a la veneración religiosa, es decir, el respeto dado a las cosas y personas relacionadas con Dios, sepan que, precisamente porque adoramos realmente a Dios, por eso es que también respetamos a todo lo que de un modo especial, se relaciona con El... los ángeles, la Virgen, el templo, el altar, la Biblia, las imágenes sagradas, etc. Es decir, la veneración religiosa brota de la misma adoración verdadera a Dios. Y si alguien dice que adora a Dios, pero no respeta a lo que de un modo especial se relaciona con El, entonces cabe preguntarse: ¿qué tan verdadera es su adoración? Anécdota: Saúl quería matar a David..., pero David guardando un respeto profundo a Dios, respetaba también a Saúl, llamándolo «ungido de Yahveh» (1 Sam 24,7-11). ~¿Por qué respetamos a las personas buenas llamadas "santos"? Porque Dios se lució en ellos; son obra bellísima de la gracia de Dios... «al honrar esa obra de arte, honramos al Artista», ya que la santidad es obra en primer lugar de Dios: Gal 5, 22; Ez 36,25-27; Fil 2,13; 4,13; 1 Cor 15,10; Heb 13,20-21; etc. Por eso los admiramos y tenemos sus imágenes. ~Los hermanos «esperados» gustan subrayar la revelación por medio de la palabra y a los católicos les gusta mucho las imágenes y los signos. Pero no hay contradicción en el binomio PALABRA-IMAGEN: por la Palabra, la Biblia, que entra por el oído se nos lleva a la fe; y por las imágenes, las figuras y los signos, que entran por la vista se nos invita a la contemplación y al recuerdo de los misterios salvíficos. Este sabio equilibrio lo vemos patente en la celebración de los Sacramentos, donde siempre hay Palabra y signo. Más temas semejantes en: http://www.apologeticacatolica.com